Cuidado de tus prendas

A continuación, nuestras recomendaciones de lavado con las cuales queremos ayudarte a extender la vida de tus prendas y a reducir el impacto medioambiental de los procesos de cuidado. Siguiendo esta guía, puedes disminuir el desgaste de la ropa y reducir la cantidad de agua y energía que consumes al lavar, secar y cuidar las prendas.

LAVAR A MÁQUINA

La lavadora y su centrifuga desgastan poco a poco los tejidos de las prendas al mismo tiempo que consumen agua y energía, cuando la lavadora no está llena, tus prendas sufrirán un mayor desgaste, pero ten en cuenta que demasiado llena puede ocasionar que no se laven bien. Al esperar que la lavadora esté llena reducimos el número de lavadas y así reducimos el impacto ambiental.

 

LAVAR CON AGUA FRIA O BAJA TEMPERATURA

El lavado con agua fría o baja temperatura es más delicado con las prendas, no las encoge, ayuda a mantener los colores y consume menos energía reduciendo las emisiones de CO2.

CICLO ROPA DELICADA

Selecciona el Centrifugado suave en tu lavadora y dale la vuelta a tus prendas antes de lavarlas, así disminuirás la aparición de peeling (motita) y ayudarás a conservar su apariencia original y prolongarás la vida de tus prendas.

NO DEJAR REMOJANDO

Al remojar tus prendas estás gastando agua que realmente no necesitas. Además, al dejar remojando con detergente tus prendas durante mucho tiempo, el pigmento del color puede caer y la prenda perder su color y apariencia original o peor aún manchar la prenda si estuviera combinada con otros colores.

NO USAR BLANQUEADOR CON CLORO

El blanqueador con cloro es un producto bastante agresivo, el cual “debilita” la fibra de las telas, las cuales se pueden romper y en consecuencia generar agujeros.

SECAR A BAJA TEMPERATURA

La secadora consume mucha energía y aumenta las emisiones de CO2. Además, los secados a altas temperaturas influyen negativamente en el aspecto original de la prenda: pierde forma (encoge o deforma), desgasta el tejido, propicia aparición de peeling. No la utilices para secar ropa delgada y/o telas delicadas. Cuando se trate de prendas delgadas es mejor colgarlas.